Filosofía

El SWISS KRONO Group desarrolla desde hace más de 50 años la madera como materia prima para convertirla en un producto de masas de producción industrial con la máxima calidad y una excelente relación calidad-precio. La empresa desarrolla soluciones para espacios vitales ambiciosos, las cuales se distribuyen a un gran número de países.

El grupo aprovecha los recursos con eficiencia; así, las materias primas se obtienen de explotaciones sostenibles. No se permiten ni la inactividad ni las interrupciones durante la producción. La empresa apuesta por el SWISS KRONO Way of Doing Things. Esto quiere decir que se comparten los conocimientos de todo el grupo a fin de mejorar el rendimiento. Desde la fundación del SWISS KRONO Group en 1966, la empresa impone cotas de diseño, háptica y valor. La utilidad para el cliente es lo más importante: los clientes pueden crecer y desarrollarse gracias a las soluciones y sistemas del grupo.

El surtido de materiales de madera que produce y distribuye en todo el mundo SWISS KRONO abarca de productos decorativos para la construcción de muebles y la carpintería de interiores («Interiors») a las potentes placas OSB para la construcción en madera («Building Materials») y los suelos laminados de múltiples acabados («Flooring»). Los clientes del SWISS KRONO Group esperan productos de gran calidad. El grupo se ha granjeado su confianza durante más de 50 años, puesto que trabaja de forma fiable y ofrece la máxima calidad. De este modo, se ha convertido en uno de los líderes de mercado en el sector de los materiales de madera.

Unos 4800 empleados luchan día a día por el éxito y logran que el SWISS KRONO Group progrese gracias a su esfuerzo, su pasión y sus ideas. Se sienten orgullosos de pertenecer a una exitosa empresa del sector de los materiales de madera. Del mismo modo, el grupo se enorgullece de su afanada, motivada, cualificada y fiel plantilla.

En tanto uno de los productores de materiales de madera con más éxito a nivel internacional, el SWISS KRONO Group mejora de forma continua su capacidad para competir en los mercados internacionales. Ello se lo debe a la visión de futuro de su fundador, Ernst Kaindl († 2017). Fue él quien apreció en un primer momento las posibilidades de una expansión controlada y quien apostó por ella invirtiendo en ubicaciones del este y del centro de Europa, en algunos casos antes de la caída del Muro de Berlín.

Su hija, Ines Kaindl, ejerce en segunda generación como presidenta del Consejo. Los valores de la familia impregnan el grupo.